Archive for the 'Videos' Category

Mis-shapes

Hace poco me “prestaron” el disco de Astrud “Algo Cambió”. Incluía una versión (muy buena, por cierto) del clásico Something Changed de Pulp. Y claro, una cosa lleva a la otra, un link lleva a otro link, y al final he acabado viendo en el youtube casi todos los videos de Pulp (que ya tengo en DVD, pero bueno…).

Y tenía ganas de poner este aquí. Todo un himno para los que son o han sido (somos o hemos sido) diferentes. Ah, y atentos a como se mueve Jarvis Cocker.

Por el Señor DeTamble, generando contenidos.

I’m a little dinosaur

Escuchando un disco de La Monja Enana descubrí una versión del clásico de Jonathan Richman “I’m a little dinosaur”. Buscando por el youtube, encontré este video de Jonathan cantando esta canción, haciendo lo que solo él podría hacer encima de un escenario. Que poquísima vergüenza !!!!. Ni que decir tiene que me encanta !!!.

Por el señor DeTamble.

El vertedero de Sao Paulo

Jiji, sr deTamble, me he adelantado.

 Con esta canción ha transcurrido hoy nuestra mañana laboral. Otra de los pequeños tesoros que el Sr deTamble saca de su chistera (como Pilipili de su bolso) para mí.

Me encantan!!!

Por una chica de Marte

¿Cuántas copias de la biblia catalana interconfesional
hay enterradas en el vertedero de Sao Paulo?
Hay cuatro, una está un poco mordida,
pero tres están en buen estado.

¿Cuántos incunables, cuántos miles de amatistas?
¿Y cuántas copias gratuitas de evaluación de Windows Vista
en el vertedero de Sao Paulo?, ¿en el vertedero de Sao Paulo?
Cientos, al menos una.

El vertedero de Sao Paulo no es una metáfora,
sino un vertedero que tienen en Sao Paulo,
según se ve Sao Paulo,
tiran las basuras y van a parar a un vertedero.

¿Cuántos litros de plasma sanguíneo AB negativo?
Muchos.
¿Cuántas egagrópilas de buho
y cuantos millones de pesetas en monedas de 20 duros?

¿Cuántos filtros para el grifo de carbón activo hay
cada uno en su funda
en el vertedero de Sao Paulo?, ¿en el vertedero de Sao Paulo?
Sucios, pero funcionan.

El vertedero de Sao Paulo no es una metáfora,
sino un vertedero que tienen en Sao Paulo,
según se ve Sao Paulo,
tiran las basuras y van a parar a un vertedero.

¿Cuántas cepas de la gripe española o de carbunclo
empapando fotos de Natalia de Operación Triunfo?

El vertedero de Sao Paulo no es una metáfora,
sino un vertedero que tienen en Sao Paulo,
según se ve Sao Paulo,
tiran las basuras y van a parar a un vertedero.

El vertedero de Sao Paulo no es una metáfora,
sino un vertedero que tienen en Sao Paulo,
según se ve Sao Paulo,
tiran las basuras y van a parar a un vertedero.

Una de canis: Vaya cadena

De los creadores de Supermairenero y de Soy del Viso/Muerte de un Mairenero. Sobran las palabras.

“… si no te gusta te ahogamos en la rotonda…”

We love Katamari, ¿y tú?

Reconozco que soy un poquito raro y que mis gustos puede que no sean comunes. No me gustan los videojuegos en plan GTA, Medal of Honor y demás cosas de tiros, peleas y actos delictivos. Y por eso me gustan cosas como esta pequeña obra maestra para Playstation 2. We Love Katamari.

Un juego en el que manejas a un alienígena (el príncipe de todo el cosmos) empujando una bola que tiene la peculiaridad de pegar en ella todos los objetos por los que pasa siempre que sean más pequeños que ella. Al principio solo puede con caramelos, chinchetas, gomas de borrar,… pero conforme va aumentando de tamaño se atreve con gatos, perros, gallinas, personas, máquinas expendedoras, luchadures de sumo,… coches, camiones, carreteras, casas, edificios altos, el arcoiris, la torre Eiffel,… así hasta casi el infinito. ¿Objetivo?, llegar a un tamaño determinado en un tiempo determinado. Tan sencillo como eso.

Si una mecánica tan simple y divertida no fuera suficiente, el juego hace gala de unos gráficos de un diseño exquisito, casi sacados de una caja de lego. Cuadradotes, coloristas,… deliciosamente pop. Y la música es otra pequeña sorpresa, con una BSO digna de estar en los iPods más selectos (en el mío está, desde luego).

Y para que os hagais una idea, aquí os pongo la introducción.

Por el Señor DeTamble, que después de la gastroenteritis se ha metido a crítico de videojuegos.

A veces las cosas salen. Una historia en prosa sobre la fragilidad de los cables de los adaptadores de corriente.

Ayer domingo, después de haber escrito el post de todos los fines de semana y después de la cena, me levanté del sofá y tropecé con el cable del adaptardor de corriente del iBook (mi portátil). Con la mala suerte de que el ordenador estaba mucho mejor agarrado de lo que yo creía y el cable se “salió” del conector casi deshilachado. Yo ya sabía que el conector no andaba muy bien de salud, pero vamos, no esperaba este trágico final. Ya sabemos por qué Apple cambió el conector de los siguientes portátiles al magnífico y magnético “mag-safe”.

Tras el tropezón-ninja-mortal, y con una anticipación digna de los mejores jugadores de Tetris, empecé a darle vueltas a la cabeza: estoy no hay manera de repararlo, ahora dódne encuentro yo uno de estos, porque el ordenador ya no se vende, ahora voy a tener que comprarlo en internet de segunda mano y a saber como me viene, esto va a costarme carísimo, ahora que hago yo tantos días sin el ibook (el nuevo lo tengo en la segunda planta y no siempre puedo subir para hacer algo)… total una strawberry-snowball mental que no veas.

Finalmente hoy mi novia ha conseguido hacerse con el único adaptador de corriente que quedaba en nuestra tienda Apple habitual. Así, tan fácil y tan sencillo. Una llamada de teléfono, un “¿tienen un adaptador para un iBook G4”, un “sí, aquí nos queda uno”, y un “vale, esta tarde me paso”… y ya está.

Y para animarme después de un día de trabajo duro como el de hoy, un video con dibujitos, muchos colorines, música de 8 bits y, por supuesto, en japonés.

Por el Señor DeTamble

Bono. Bonísimo.

No puedo dejar de verlo.

No se puede negar que Muchachada Nui mola.


Flickr DeTamble